El mundo necesita volver a soñar y la moda quizás es la respuesta
Nota de editoria: Este es el comienzo de nuestro manifesto en Maison Latam. Queriamos compartirlo para que nuestros lectores y lectoras puedan percibir el tono backstage que usamos, los valores que nos inspiran y la visión que tenemos para este proyecto. Escrito por Annie Grijalva.
Trabajamos en industrias aveces donde el idealismo esta en venta y la salud mental es el daño colateral. Hoy me tomo el tiempo para escribir un draft sobre que es lo que nos ha inspirado a crear el proyecto de Maison Latam. Ya hay muchas revistas online, el mundo ciertamente no necesita más fotos bonitas y las palabras influencer o creators usualmente tienen una connotación que no incluye talento o humildad. Ciertamente, el mundo no necesita nada de eso, pero si creemos que el mundo necesita volver a soñar, alinear esas ambiciones con un toque intencional y aùn más importante: Recordar que esos sueños pueden ser parte de su realidad. La frase que más estamos usando recientemente es: “Hacer lo aspiracional, más accesible e intencional”. Porque no solamente queremos inspirarte con la creatividad de nuestro trabajo, sino también queremos invitarte a que tu también vivas la experiencia y busques impactar positivamente a los demás. Es una de las razones por las cuales hemos creado esta plataforma.
Quizás hagamos esto por andar de altruistas mejorando el ecosistema enfermo y narcisista que hemos co-creado. Quizás por frustración con tanto gatekeeping que existe. Vaya, quizás también por limpiar nuestra parte de la culpa; esa parte que hemos contribuido en crear una industria donde la apariencia justifica cualquier costo, y no hablamos del costo de comprar marcas que nos dan validación, ese tipo de apariencia es inocente en comparación a lo que ahora se expande con las redes sociales. Hablo más bien del costo financiero o emocional que puede traer consigo, la desición de trabajar en la moda o simplemente en cualquier venture creativo donde busques monetizar lo que te gusta hacer aka la frase que sobra en social media “Do what you love”. Porque nosotras no solamente la vida nos trajo a trabajar en la moda, sino también nos trajo a trabajar acompañadas de las redes sociales. No se si hay industrias más guiadas por el ego que estas. Aunque después de conocer a tantos abogados, médicos y gente la farmaceutica, me atrevo a decir que narcisistas existen en gran cantidad, en muchas industrias. Lo que pasa es que en la moda y en las redes sociales es socialmente aceptable aplaudir a payasos. Las otras industrias se meten en problemas sino siguen un par de reglas. Las ventajas de la regulación, pero bueno ese es otro tema.
Agradecidas estamos por la democratización que las redes sociales han traido. Avergonzadas estamos por el daño que nos hemos creado. No es cuestión de hacer un daño “a propósito” como decimos en México. Es un daño colateral. Por el hecho de compartir contenido que esperabamos (a menos conscientemente) inspirar, la consecuencia fue crear contenido que romantiza la realidad, a un punto donde el FOMO reina y nos lleva a la ansiedad, la depresión entre otras cosas, no solamente a los que creamos contenido, sino a los que lo consumen también.
No busco escribir algo super intelectual o algo transformacional. Solamente busco poder comunicar las frustraciones que comparto con otros profesionistas en la industria, que operamos con imperfecciones si, pero con la constante de hacer las cosas con buenas intenciones. No quise editarlo. Solo vacié parte de lo que he escuchado, vivido o practicado.
Mucho se habla del glamour, poco se habla del precio que se paga con la salud mental, las dinámicas familiares, el gasto sin mesura por encajar en estos grupos y otros retos que se enfrentan cuando tu trabajo es parte de estos sectores.
Cuando me imaginé crear a Maison Latam, era como crear una voz de un amigo o amiga que te cuenta como le fue la semana de la moda en Nueva York, en el festival de Cannes o sobre su experiencia hospedándose en un hotel de lujo. Un verdadero amigo te contaría no solamente la verdad de su experiencia (en base a su percepción claro) sino también te invitaría a que lo disfrutes tu también, Te diría donde encontrar los mejores precios y te aplaudiría cuando te das “ese gusto” después de haber puesto tu salud mental, financiera y familiar en orden. En pocas palabras, repitiendo la frase: Haria lo aspiracional, accesible e intencional.
En nuestro equipo, creemos con todo el corazón, que si contamos estas historias con nuestras voces auténticas, compartiendo con vulnerabilidad nuestras limitaciones y con humildad nuestros logros, podremos inspirarte y orientarte-en lugar de excluirte o motivarte a ir por una experiencia sin saber su verdadero costo ya sea financiero o emocional.
Muchas personas nos dicen “Quisiera hacer lo que tu haces!” Y hemos llegado a pensar “si supieran lo que realmente es, quizás solo apreciarían mi trabajo con respeto, pero no aspirarían hacerlo:” También escuchamos comentarios como “Yo quisiera vivir esa experiencia pero no tengo tantos recursos como tu” y hemos llegado a pensar “Quisiera decirles el valor para que vean que no es tan inalcanzable, sobre todo si lo planeas y trabajas por ello”. Todo nuestro corazón y enfoque es tanto en inspirar a la nueva generación de profesionistas que buscan ser parte de estas industrias y a los consumidores que quieren ser parte de las experiencias que proveen.
A nadie en el equipo que esta construyendo Maison Latam, se le ha regalado ninguna oportunidad, aunque con humildad y agradecimiento sabemos que debemos todo a nuestras familias y ancestros que han contribuido a nuestro éxito. Mencionamos esto porque aspirar sin trabajar, sin arriesgarse, sin querer afrontar ese syndrome impostor que no deja avanzar-no lleva a ninguna parte.
También se escuchan comentarios de “de la tuvo fácil” “tiene suerte” o “seguro hizo algo con falta de etica para llegar ahi”. Nuestra cultura tiene muy buen corazón hospitalario, comida maravillosa y lugares preciosos por visitar. Encontramos que le hace falta dejar de ver tantas novelas que no nutren más que drama innecesario o criticas sin bases para justificar su falta de disciplina y ganas de trabajar. No va a ser posible seguir pensando de esta manera, una vez que se lean o se escuchen las historias de las personas que contribuyen a esta publicación. Todos los que participan apoyan nuestros pilares, valores y comparten experiencias en la vida que les ha dado esas voces resilientes, humildes, curiosas y humanitarias que les caracteriza.
Sin bùsqueda por la perfección y la falsedad, con enfoque en lo imperfecto y lo verdadero, es asi como te damos la bienvenida a nuestro proyecto Maison Latam. Si algo de lo que hemos escrito resuena contigo, por favor escribenos a editorial@maisonlatam.com que siempre estamos en búsqueda de contribuidores que nos ayuden a hacer este ecosistema, un lugar más sano. Humanizemos lo idealista juntos, con humildad, curiosidad y resiliencia.
Bienvenidos a todos a Maison Latam!